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Destapa el entorno

El entorno de Cassà de la Selva dispone de varios elementos de interés para visitar. Si destapamos el entorno de Cassà, encontraremos:

 

Ruta del corcho en el pueblo de Cassà

Un itinerario transfronterizo con Cassà como punto de interés

La ruta del corcho, más allá del pueblo de Cassà, une los territorios corcheros que van de Morellàs en Cassà de la Selva, aprovechando el trazado de la ruta Pirinexus.
Este itinerario transfronterizo une, a través del patrimonio cultural y natural, los territorios del Rosellón, Alt y Baix Empordà y el Gironès, todos ellos vinculados históricamente a la obtención, transformación y comercialización del corcho, especialmente para la elaboración de tapones de vino (que también se produce en la zona) y, sobre todo, de cava.
En la mayoría de municipios por los que pasa la ruta del corcho, encontraréis una propuesta de itinerario urbano que os permitirá descubrir el patrimonio vinculado a su industria corcho-tapera. Más información en  www.rutadelsuro.cat .

Ruta del corcho en el pueblo de Cassà

La ruta del corcho en el pueblo de Cassà es la mejor forma de descubrir los elementos de interés del núcleo urbano. Si quieres solicitar una visita guiada lo puedes hacer AQUÍ.
La historia de Cassà de la Selva está estrechamente ligada a la industria corchera iniciada en el municipio en el siglo XVIII. A lo largo del recorrido urbano descubriremos elementos patrimoniales relacionados con el mundo obrero, junto con magníficas casas modernistas que mandaron construir los propietarios de la fábricas de tapones de corcho o los grandes propietarios forestales.
La ruta del corcho centrada en el núcleo urbano de Cassà de la Selva empieza en la estación del antiguo Carrilet, la línea del tren pequeño que se inauguró en 1892 para impulsar la industria corchera y que unía las tres poblaciones corcheras de Sant Feliu de Guíxols, Llagostera y Cassà con la estación de Girona. En estas tres poblaciones la evolución de la esta industria ha sido distinta y la única donde no solo se mantiene sino que tiene un peso importante actualmente es Cassà de la Selva, donde durante los primeros años del siglo XXI aun había más de 500 trabajadores de la industria corchera y unas 40 empresas transformadoras, algunas con las producción más importantes de tapones de corcho del mundo.

     

Los puntos de interés de la ruta del corcho del pueblo de Cassà

1. Estación del Ferrocarril (1892, ecléctico)

El ferrocarril de vía estrecha de Sant Feliu de Guíxols se construyó para favorecer la creciente industria del corcho, que tuvo una incidencia especial en Cassà de la Selva.
La única instalación que se ha conservado es la estación construida en 1892, aunque han desparecido un pequeño edificio de servicios, la caseta de la brigada de Vía y Obras, un cubierto con un muelle de descarga y las vías. Las estaciones eran los equipamientos más importantes a lo largo de la línea del tren. El interior se dividía en tres espacios con usos distintos: sala de espera, despacho de taquillaje y facturación, y vivienda.
La línea del ferrocarril se detuvo definitivamente en el año 1969 y, a partir de 1990 el edificio de la antigua estación, una vez se rehabilitó, fue destinado a usos distintos: exposiciones, sala polivalente y oficinas.

2. Can Nadal (1906, modernista)

Manel Nadal hizo construir esta casa. Después, se rodeó con un frondoso jardín con diversidad de especies. Las relaciones entre los Nadal, fabricantes y comerciantes de tapones, y los Oller, fabricantes de tapones de champán, quedaron selladas con el matrimonio, en 1918, de Joaquim Nadal y Àngela Oller. El matrimonio se trasladó definitivamente a la casa al terminar la Guerra Civil. En el año 1984 la casa pasó a ser propiedad municipal y en el año 1989 empezó a funcionar como ayuntamiento.
El modernismo coincidió con una de las épocas de crecimiento de la industria del corcho y, por eso, está bien representado en Cassà. En esta casa se usaron esquemas propios del modernismo y se encuentran referencias a Domènech Montaner y, Puig y Cadafalch.
La fachada exterior no ha experimentado cambios en la decoración original. Destacan los ornamentos, los vitrales y los elementos de forja, con referencias florales y medievales. En cambio, en el interior, los elementos originales que se han conservado, a parte del techo del antiguo comedor, que hoy se usa como sala de plenos, son los pavimentos de mosaico, el arrimadero de la escalera hecho de estuco con elementos florales y algunos de los vitrales. 

3. Máquina de tren y vagones

Del 1892 al 1969 una línea de ferrocarril de vía estrecha enlazaba la ciudad de Girona con el puerto de Sant Feliu de Guíxols y unía importantes poblaciones dedicadas al corcho. Aparte del impulso que dio a la industria del corcho, la línea también fue importante para el campesinado, que dispuso de un nuevo medio de transporte para llevar los productos a los mercados; y también para el sector más lúdico, ya que se organizaban servicios especiales para asistir a fiestas en pueblos de los alrededores.
Josep M. Bregante, poco después de que se clausurara la línea, adquirió una locomotora, un coche y un furgón que se habían construido en Alemania. La locomotora, comprada en el año 1905, la número 6, es una de las que cerró la línea y tenía una caldera que solía gastar entre 8 y 10 kg de carbón por kilómetro. El coche y el furgón son de 1891. El coche era de viajeros; se trata del modelo A3. Era un coche de primera clase que, posteriormente, se reconvirtió en segunda, por lo que pasó de doce plazas tapizadas en piel a dieciséis distribuidas en dos bancos de madera. El furgón servía para transportar equipajes.

La máquina y los vagones del tren (uno de los puntos de interés de la ruta del corcho en el pueblo de Cassà) se pueden ver las 24 horas del día y los 365 días del año en la calle Marçal de Trinxeria de Cassà de la Selva. 
Las visitas en el interior del tren se hacen cada primer domingo de mes de 10 a 13 h, excepto cuando coincide con la Festa Major (mayo-junio), la Fira del Tap (junio) o la Fira de Santa Tecla (septiembre) que las visitas se hacen en el marco de estos eventos y los días y horarios de apertura se especifican en los programas de estos actos.
Si formas parte de un grupo grande y queréis solicitar una visita a la máquina y los vagones de tren fuera de este horario, lo podéis solicitar a través de este formulario al menos con 15 días de antelación.

4. Fábrica del Gas (1901, modernista)

Notable ejemplo modernista de arquitectura industrial. En 1896 la Sociedad de electricidad de Cassà pidió construir este edificio para destinarlo al alumbrado público y, en el año 1901, se instaló la Compañía General de Alumbrado por Acetileno de Barcelona, que debía de ser la que le dio el aspecto actual. En el exterior destaca el rótulo de la empresa, la cerámica vidriada, los restos de esgrafiado y la reja de entrada para carruajes, de forja con decoración floral, realizada por Antoni Planas (Serreta) de Cassà de la Selva, que tiene otros ejemplos de rejas magníficas en Cassà.
Esta empresa fabricaba y suministraba gas acetileno para el alumbrado público de Cassà. Este gas sustituía el antiguo suministro de petróleo, aunque pronto fue sustituido por la electricidad. Para producir gas acetileno se sumergían piedras de carburo en agua; por eso el edificio dispone de grandes subterráneos que se usaban de almacén de agua. Esta edificación tenía una chimenea de 25 metros que daba un marcado carácter industrial al edificio. Lamentablemente este elemento fue derribado en 1937 para evitar los efectos de un bombardeo.

5. Calle Ample

A finales del siglo XIX se empezó a construir la calle Ample –ancha–, dentro del proyecto de urbanización de Baudili Duran, que enlazaba el núcleo antiguo del pueblo con el ferrocarril. Uno de los primeros edificios que se construyó en esta calle data de 1893 y es el antiguo almacén Can Duran (que posteriormente se usó como cinema) en el cruce con la calle Reverend J. Bosch. A partir de este año se construyeron edificios con casas modestas de planta piso con pequeños talleres de tapones de corcho que se fueron convirtiendo en viviendas. En esta calle quedan ejemplos interesantes de la arquitectura de finales del siglo XIX y hasta los años veinte del siglo XX: can Cubó, can Vilahur, Can Duran-Olivé, can Garoina (familia Esteba), a la izquierda; y can Ruscalleda, a la derecha, en el cruce con la calle del Raval.
Donde nos encontramos ahora es Can Cubó, de estilo novecentista. Era la casa de Josep Pla, maestro de obras a quien se debe una gran parte de las construcciones de Cassà des de finales del siglo XIX hasta las primeras décadas del siglo XX. 

6. Casa dels canónigos  (gótico)

Casa medieval de dos plantas. Presenta algunas reminiscencias góticas. En 1900 fue profundamente reformada; por lo que se conserva poca cosa de la fachada original. Sin embargo, se conservan algunos elementos de la antigua casa medieval: un arco de sillar, que correspondería a un antiguo pórtico y una ventana gótica, actualmente ciega. Se deben destacar las aperturas góticas de la planta piso, bíforas, con arcos trilobulados y pilar central; la cornisa y la acrotera de obra. Debía de haber sido la casa del sacristán, quien tenía tanto o más prestigio que el hebdomadario. Más tarde, se conocía como la casa de los canónigos ya que era donde se recogían los diezmos correspondientes a la sede de Girona. 

7. Calle Major

El núcleo antiguo de Cassà sufrió una importante transformación a causa de la industria del corcho; en la calle Major –Mayor– se reedificaron algunas casas ligadas al mundo industrial con elementos modernistas y eclécticos. Una de estas es Can Jubert, cuyos propietarios también lo eran de la fábrica Reliable (1926-1996) y de la banca Jubert Presas (1902-1957), cuya oficina se encontraba en la planta baja del edificio. En Cassà, excepcionalmente, en la primera mitad del siglo XX había dos bancos, que nacieron para cubrir las necesidades financieras de los empresarios del corcho. Esta casa fue reformada en 1928 por el maestro de obras Josep Pla y posee una espectacular fachada. En esta misma calle había la casa modernista de Can Mena (actualmente desaparecida), donde había la entrada a una importante fábrica de tapones de corcho, la Figueras Dausà. 

8. Cooperativa de consumo La Protectora (1901 i 1929, ecléctico)

La creación de las cooperativas de consumo estaba muy relacionada con las sociedades obreras industriales que en Cassà estaban representadas básicamente por los trabajadores del corcho. Esta cooperativa, que ya existía en 1884, pronto tuvo más de 400 asociados y se podían adquirir los productos a precios más bajos. La cooperativa dejó de funcionar a principios de los años sesenta del siglo XX. Los dos edificios corresponden a dos épocas distintas: 1901 y 1929. En el edificio más nuevo, de una sola planta, aún puede leerse, en la parte superior, el nombre de La Protectora. En las respectivas fachadas destaca la decoración de motivos florales y geométricos. 

9. Travesía del paseo de Vilaret y paseo de Vilaret

En la travesía del paseo de Vilaret aún se conservan algunos de los espaciosos patios de las fábricas de corcho donde daban los ventanales que iluminaban las salas de trabajo. En la parte posterior de los patios se alzaban las casas de los propietarios y los obradores que tenían la fachada principal en la calle de la Industria.
 El paseo de Vilaret se construyó en el 1894. Recibió el nombre de plaza Nova –Nueva– y era fruto de la ampliación del pueblo hacia la carretera. En el paseo de Vilaret había acceso a otra fábrica importante: Oller. En la parte posterior de la fábrica se ubicaba la casa del propietario, que hoy en día está bien conservada y se encuentra en el número 28 de la calle de Marina. Al lado, se puede ver, en el cruce con la calle de Marina, otra construcción espectacular, Can Figueres, del año 1920, diseñada por el arquitecto Isidre Bosch. Tiene unas magníficas rejas de forja realizadas por Antoni Planas (Serreta) en la parte de la calle de Marina.

10. Alcornoque

Notable ejemplo de alcornoque en cuyo tronco se puede observar la marca de la última vez que se peló para aprovechar la corteza y destinarla al corcho. Este árbol se plantó en 1959 o 1960 frente a la entrada del desparecido almacén del industrial del corcho Enric Mestres Roca y al lado de la que había sido la cooperativa de Cassà Uprodeco (Unión de productores de desperdicio del corcho), fundada en 1952 e impulsada por empresarios del corcho. Popularmente se conocía como Trust y casi todas las empresas del corcho de Cassà formaban parte de ella. 

carrerindustria11. Calle Martí Dausà y de la Industria

Este edificio había sido una importante fábrica de corcho, Rich-Xiberta. No obstante, antes había acogido una escuela privada laica, Escola Politècnica Cassanenca, conocida popularmente como Can Vilaret. Se fundó en 1887 y se trasladó a este edificio en el año 1912. Era conocida por la pedagogía renovadora que usaba. En el fondo de la calle, se entrevé otra casa de propietarios del corcho, Can Tou (fábrica Dausà), ya en la calle Industria.
La calle Industria era el antiguo camino real a La Bisbal; empezó a construirse en el siglo XVIII porque el pueblo necesitaba crecer hacia ese lado. La calle se conocía como calle de la llet –leche–, aunque en el año 1887 ya se llamaba calle de la Industria, nombre que denota la importancia de esta actividad. Había fábricas como Can Tou (antes citada), Can Calau, Can Cassà, Can Turon, Can Barceló, Can Xiberta… y el segundo banco de Cassà, la Banca Bosch Codolà (1909-1956).

 

 

12. Can Trinxeria (1897, modernista)cantrinxeria

Casal familiar de una rama de la estirpe de los Trincheria. El ayuntamiento lo adquirió en el año 2000. Vivían grandes propietarios rurales con intereses en el mundo del corcho de las Gavarres. Uno de ellos fue Marçal de Trincheria, importante defensor de la industria del corcho de las comarcas de Girona y autor del libro La Liga aduanera hispano portuguesa, de finales del siglo XIX.
En comparación con otros edificios modernistas de Cassà, Can Trinxeria es el mejor ejemplo de estilo neomedieval. Responde a una solución historicista, de estilo neogótico, que se encontraría dentro de la línea de la reinterpretación de un palacio neogótico civil catalán, como un palacete urbano. Josep Balet, arquitecto, incorporó elementos autóctonos, como la espléndida escena de caza en la balconada del primer piso. Otros elementos que cabe destacar son la escultura de San Jorge, debajo del balcón semicircular, y la decoración con elementos figurativos, vegetales y animales, y los pináculos con figuras exentas de inspiración medieval. Otros elementos de interés son las pinturas murales; la sala cubierta con bóveda de cañón con pechinas en el interior; y la torre del molino de viento en el jardín, de planta octogonal y estilo neoárabe. 

13. Centre recreatiu (1912)

Espacio de ocio, de tertulia y de lectura de la nueva sociedad industrial. Estaba formado por un café (construido en 1892) y un teatro y salon de baile (1897), que fueron muy populares. La figura del lector en las fábricas de corcho, un trabajador que leía las noticias del periódico al resto de trabajadores, ejemplifica la importancia que el movimiento obrero daba a la instrucción.
Primero fue sede del Círculo Recreativo y, en 1912, se convirtió en la sede del Centro de la Unión Republicana, que encargó una gran reforma a Rafael Masó, de la que desafortunadamente no queda ningún elemento. El Centro fue escenario de numerosas actividades políticas, aunque fue, un espacio de ocio popular hasta el estallido de la Guerra Civil. En el año 1942 acogió al Círculo Recreativo, sociedad que ha llegado hasta nuestros días y que hoy se conoce como Centre Recreatiu.
La planta baja ha sido muy modificada mientras que la parte superior ha conservado mejor los elementos originales. En la zona central, que presenta una cornisa, figuraba el nombre de C. Unión Republicana.

 

14. Sala Galà (1910, ecléctico)

El arquitecto Isidre Bosch ya proyectó el edificio como sala de baile, en una sociedad industrial que necesitaba nuevos espacios de ocio. En el año 1969 se convirtió en discoteca. De este modo, primero como Sala Galà, después como Sir Thomas, este sitio fue el centro de diversión de los jóvenes de la población y de los pueblos vecinos a lo largo de, prácticamente, tres cuartos de siglo. Permaneció cerrada durante muchos años, hasta que el Ayuntamiento la adquirió en 1998 y la inauguró en 2003 con finalidades culturales.
El edificio es de estilo ecléctico y presenta una nave a tres alturas. Las dos fachadas, que han sufrido muy pocas modificaciones a lo largo de los años, destacan por el uso de elementos decorativos de diferentes estilos, por la decoración de los coronamientos y por el uso de hierro forjado.
También es interesante el edificio de enfrente, conocido como el Rotllo. Fue construido en 1912 por el mismo arquitecto y tiene una fachada característica con elementos modernistas.

15. Can Serra (1910, modernista)

Es un notable ejemplo de vivienda modernista de empresarios del corcho. Su antiguo propietario, Josep Serra Carbó (1857-1940), registro diversas patentes, como la fórmula de aglomerado del corcho, que vendió a Crown Cork & Seal Corp. de Baltimore (EUA) y sirvió para hacer discos que permitían el hermetismo de los populares tapones corona. Con esta venta hizo fortuna.
El arquitecto Isidre Bosch proyectó esta casa mientras los propietarios vivían en Baltimore. En la parte posterior de la casa se encontraba la fábrica, conocida como Can Serra (hoy desaparecida), y que era visible des de la calle del Molí.
En la construcción se usaron distintos estilos medievales. La distribución de la casa responde a un esquema central que se refleja en la torre que sobresale del edificio y donde destacan los arcos de estilo mozárabe y la barandilla formada por ojos de buey de piedra artificial que siguen esquemas góticos. Otros elementos a destacar son los estucados y esgrafiados, pinturas, y en el jardín posterior aún conserva la composición de la época. 

 

16. Conjunto de Can Frigola y la Torre Salvana (segle XVI, gótico)

Es el complejo arquitectónico civil más antiguo e importante de Cassà. Está formado por una casa y una torre adosada. Este conjunto fue construido en el siglo XVI por la familia Salvà; posteriormente pasó a manos municipales y, a mediados del siglo XIX, a la familia Frigola, exceptuando la torre adosada, que continuó siendo propiedad municipal y se usó como prisión. La casa Frigola se destinó a varios usos: hostal, tienda de pan, vino y carne…
En la fachada de Can Frigola cabe destacar la gran puerta de entrada adintelada; los arcos conopiales, de estilo gótico; y la torre de planta cuadrada cubierta a cuatro vertientes y con cuatro pisos conectados por una escalera de caracol. El segundo piso y la garita, de planta circular, son elementos de una reforma posterior, posiblemente del siglo XVIII.

 

17. Bóveda de les Mesures (segle XVIII, obra popular)

Es el único porche que existe en Cassà. Los elementos originales que se conservan son las bases del porche de piedra natural y las losas del pavimento.
En el año 1725 el terreno pasó a manos municipales y se erigió un edificio porticado para las medidas públicas que se obtenían mediante concesión real en época medieval. Las medidas eran de piedra y tenían que usarse en todas las transacciones de cereales como guía para calcular el peso. El porche estaba cubierto directamente por el techo, aunque en el año 1841 el ayuntamiento autorizó a Francesc Oller la construcción de un edificio sobre el techo. 

18. Plaza Petita

Es uno de los rincones con más encanto de la población de Cassà y una de las plazas que aún quedan en el pequeño núcleo medieval des del que Cassà se expandió. Durante siglos, pues, fue un punto neurálgico con mucha actividad comercial y lúdica. Estaba lleno de tiendas y, en el centro, se celebraba el mercado y, en días especiales, cualquier tipo de actividades festivas. En este espacio también se localizaban equipamientos antiguos, como el antiguo hospital de pobres en el siglo XVI. Era donde se escogían los jurados de la Universidad de Cassà (precedente en cierto modo del gobierno local) mediantes rimas, un proceso curioso de selección que se describe en un privilegio real del siglo XVI y que se leía en voz alta antes de la ceremonia en la plaza pública de la población.

19. Iglésia Parroquial (segle XVI, gótico)

Empezó a construirse en el siglo XVI sobre los restos de una iglesia románica datada a finales del siglo XII y no se terminó hasta el siglo XVIII. Es básicamente de estilo gótico, con elementos renacentistas en la fachada y neoclásicos en las capillas de los cruceros. El altar mayor barroco, construido por el escultor Pau Costa, fue destruido durante la Guerra Civil. Del altar original, solo se conservan cuatro columnas salomónicas; las puertas de san Pedro y san Pablo; y el expositor de la custodia. El resto es una reproducción hecha por Ramon Pericay en la década de los sesenta del siglo pasado. Durante la Guerra Civil también se destruyó el bonito altar mayor de las Sogues, también de Pau Costa, y el más antiguo del Roser.
Cabe destacar otros elementos: la escultura de san Martín, patrón de la parroquia, en la entrada principal y los capiteles románicos que se conservan empotrados en algunos paramentos interiores. Los ventanales neogóticos de la nave fueron construidos a partir de 1926.  

20. Colegio La Salle y Capilla de las Monjas (1881-1906, neoclásico y neogótico)

La nueva sociedad industrial generó una mejora en la calidad de la enseñanza. Para paliar la situación precaria de las escuelas públicas, en el siglo XIX se fundaron escuelas laicas, como la escuela Vilaret, y religiosas. Estas últimas se situaron  en esta calle: la de niñas, de las Germanes Filles de l’Immaculat Cor de Maria (que se había fundado en 1863) y la de niños, La Salle (que se había fundado en 1881) y que aún continúa su actividad pedagógica y fue galardonada en 2005 por la Generalitat con la cruz de Sant Jordi.  Los dos elementos más representativos están situados en los dos extremos del conjunto; datan del mismo año, 1906, y pertenecen al mismo maestro de obras, Josep Pla. Uno de estos elementos es la fachada más cercana a la calle de la Estació, que presenta una composición de raíces neoclásicas; y, en el otro extremo, la capilla de las Monjas, de estilo neogótico, hoy convertido en auditorio. En el año 1978 las religiosas cesaron su actividad pedagógica y la escuela fue adquirida por el “Patronat de les Escoles Cristianes” para continuar desarrollando la labor educativa.

Gavarres

El macizo de las Gavarres constituye, junto con el de Begur, el extremo septentrional de la cordillera litoral catalana. Tiene forma de un gran arco que se abre hacia el norte, a caballo entre las comarcas del Baix Empordà y el Gironès, y una extensión cercana a los 350 kilómetros cuadrados, repartidos por una veintena de municipios: Calonge, Castell-Platja d'Aro, Corçà, Cruïlles-Monells-Sant Sadurní de l'Heura, Forallac, la Bisbal, Mont-ras, Palafrugell, Palamós, Santa Cristina de Aro, Torrent y Vall-llobrega el Baix Empordà, y Cassà de la Selva, Celrà, Girona, Juià, Llagostera, Llambilles, Madremanya, Quart y Sant Martí Vell en el Gironès.

El macizo limita al norte con la llanura del Baix Empordà mediante una serie de colinas, conocidas con el nombre de Pregavarres; al noreste contacta con la Cordillera Transversal, que en este punto separa las llanuras del Empordà y de la Selva; al oeste limita con la misma Selva y al sur con el valle de Aro, pequeña depresión donde el Ridaura separa las Gavarres del macizo de la Ardenya. Es un macizo de formas redondeadas, que Josep Pla definió como "elefantíaco" y que tiene como puntos más elevados los montes gemelos de la Gavarra y de Arques, con 533 y 527 metros respectivamente. Otros picos destacados son el de la Virgen de los Ángeles (485 m), el Montigalà (467 m), Santa Pellaia (353 m), el Puig Tornillo (363m) y el Montnegre (285 m).

Ubicadas, pues, entre planas fuertemente humanizadas y cerca de un litoral alterado sustancialmente, las Gavarres ofrecen un extenso paisaje forestal, perceptible en todas partes.

El territorio de las Gavarres, como pasa actualmente y ha pasado siempre con cualquier otro espacio habitado, es y ha sido el reflejo de las actividades y de las formas de vida de los diferentes colectivos humanos que las han poblado. Las casas señalan la importancia de la organización de la sociedad en familias; las paredes de hazas, las acequias, los molinos, los hornos, etc. indican las maneras en que estas familias han obtenido su subsistencia; las iglesias y los caminos recuerdan las formas que han usado las familias para organizarse; y los nombres de los lugares y las leyendas reflejan una manera de pensar y de percibir el mundo.

El estudio del paisaje a través de una mentalidad histórica, pues, permite encontrar, bajo la espesa capa de vegetación que hoy cubre las Gavarres, los restos de otras maneras de vivir que, en el fondo, coinciden con las sucesivas etapas de la historia del macizo.

Texto extraído de www.gavarres.cat

Vies Verdes

Cassà de la Selva tiene un entorno ideal para practicar el senderismo y el excursionismo con muchas rutas para realizar a pie o en bicicleta.

Por Cassà pasan las Vies Verdes, concretamente la Ruta del Carrilet. Es un trazado de 57 kilómetros con una pendiente suave y accesible que cruza tres comarcas y doce pueblos y que recorre los valles de los ríos Fluvià, Brugent y Ter.

La Ruta del Carrilet cruza parajes de gran importancia paisajística, ecológica y cultural. La vía que antiguamente unía la Garrotxa y el Gironès permite ahora conocer los recursos naturales de los municipios, entre ellos los de Cassà de la Selva.

A su paso por nuestro municipio encontramos la antigua estación del ferrocarril, justo delante del Ayuntament de Cassà de la Selva, donde hay el parque del ferrocarril, con unas mesas ideales para detenerse y disfrutar del pueblo.

 

Pirinexus

La ruta Pirinexus es un itinerario ciclo-turístico transfronterizo y común entre Cataluña y los Pirineos Orientales de 351 kilómetros de recorrido.

Se trata de un itinerario organizado en 34 etapas y que cuenta con una guía turística propia. Su paso por las comarcas de Girona sigue el mismo trazado que la ruta de las Vies Verdes (Ruta del Carrilet). La etapa 19 pasa por Cassà de la Selva.

El objetivo del Pirinexus es conectar Cataluña y los Pirineos Orientales con infraestructuras de movilidad sostenible, fomentar el respeto por el medio ambiente y promover la actividad turística, aparte de seguir eliminando el efecto 'frontera' entendido como límite físico y mental.

 

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